Garagay: Milenario Centro Ceremonial

Sus muros, relieve, arte y colores guardan más de 3 500 mil años de historia, un testimonio prehispánico imprescindible para entender y conocer el gran pasado de la ciudad de Lima.

Ubicado en el Distrito de San Martin de Porres, está formada por 3 grandes pirámides: la Principal se encuentra en el centro flanqueada de derecha a izquierda por otras dos pirámides alargadas (llamadas brazos), vistas desde el aire tienen forma de letra U, dando origen al nombre de “Templo en forma de U”. Se calcula que su construcción empezó en el año 1400 a.C., sufriendo a lo largo de 800 años de historia, hasta el 600 a.C., tres grandes remodelaciones. Por ello los arqueólogos han nombrado a estos tres momentos o fases como: Templo Temprano (a la primera construcción), Templo Medio (a la primera gran remodelación) y Templo Tardío al aspecto que mostró luego de la segunda y última gran remodelación.

La técnica que se usó en estas remodelaciones es la misma que se practicó desde ese entonces y a lo largo de toda la historia antigua del Perú: Rellenaban completamente los cuartos y habitaciones antiguas con piedra, tierra o adobes y construían nuevas estructuras sobre éste, ganando altura. A los costados adosaban nuevos muros a los antiguos, agrandando las dimensiones horizontales. Dichas remodelaciones abarcaban a todo el monumento y su inicio debió ser festejado con fiestas y ritos, pues se han encontrado ofrendas que celebraban este hecho.

Las primeras excavaciones se realizaron en 1959 por los arqueólogos Manuel Ontaneda y Aquiles Ralli, resultado de su trabajo se descubrieron relieves pintados con muchos colores y fueron asociados a la Cultura Chavín (900-500 a.C.), ante la imposibilidad de conservarlos tuvieron que enterrar los descubrimientos como una forma posible de preservarlos.

En 1961 durante los trabajos de construcción de la autopista Lima-Callao al nuevo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez la Constructora Dos de Mayo utiliza como cantera a la huaca de Garagay destruyendo parte de una de las pirámides laterales.

Se realizó otra intervención en 1974 de parte de los arqueólogos Rogger Ravines y William H. Se hicieron trabajos de investigación, delimitación y conservación de la Huaca Garagay. S descubrieron los impresionantes relieves policromos en dos de sus pirámides, así como el hallazgo de miles de objetos de cerámica y textiles que demostraban su gran antigüedad determinando que Garagay es anterior a Chavín de Huántar y no al revés como se creyó en un inicio.

Primeros Templos y Civilizaciones en la ciudad de Lima

Alrededor del año 2000 a.C. los valles costeros del Perú (como Lima) no tenían las condiciones ideales para vivir, el suelo arenoso no era apto para la práctica de la agricultura y los ríos con sus estacionales crecidas y desbordes eran ingobernables. 3500 años de dura labor convirtieron a la llanura limeña en el fértil valle que fue hasta 1960 y hoy ha desaparecido por el crecimiento rápido de la ciudad.

El mejoramiento de la agricultura, el aprovechamiento de los frutos del mar (sobre todo la recolección de mariscos en gran escala) y el uso de nuevas tecnologías permitió el crecimiento de la población y con ello la aparición de sociedades complejas, que en arqueología llamamos «culturas» (por ejemplo: la cultura moche, la cultura paracas, etc.). La más antigua en Lima es la llamada «de los Templos en forma de U». Garagay es un «Templo en U».

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En la década de los 60`s se usaron fotos aéreas para ubicar sitios arqueológicos en grandes áreas (valles enteros) y de ese modo facilitar su posterior visita. Es así como se detectan que entre los valles de Huaura, Chancay, Chillón, Rímac y Lurín había estos conjuntos de tres pirámides con la dicha forma en U. El arquitecto Carlos Williams, muy dedicado a la arqueología, en su pionero artículo de 1971: «Centros Ceremoniales Tempranos en los Valles de Chillón Rímac y Lurín» (revista Apuntes Arqueológicos N. 1) los «descubre» y define sus características principales.

Los trabajos de Ravines e Isbell en 1974 en Garagay abren una nueva página en la historia de Lima al desenterrar lo que probablemente sea la civilización más antigua en la costa central del Perú, región que fue uno de los principales focos de irradiación de cultura en los andes (a su vez, los andes peruanos, son uno de los 6 focos originarios de cultura en el mundo, junto a Mesoamérica, Mesopotamia, China, India y Egipto). Richard Burger trabajando en Cardal, Mina Perdida y Manchay (otros Templos en U en el valle de Lurín) desde mediados de la década de los 80’s y otros investigadores que han trabajado en menor escala terminan por delinear, de manera inicial, a esta importante cultura.

La Pirámide Principal

Es la estructura más grande y centro de todo el conjunto. Al centro y guardando la misma orientación de la forma en U (en Garagay es de 32º nor-noreste), una larga y ancha escalera trepa los 23 metros que separan la cima de la pirámide de la plaza. En la cima el «atrio» recibe al visitante. Es esta una habitación cuadrada (24 metros por lado) con entrada principal que mira desde lo alto a la Plaza Central. Es considerado el lugar más importante, centro de todo y principal espacio sagrado para los hombres de aquella época. Es aquí donde se descubrieron los frisos y rostros de dioses y las ofrendas que los devotos creyentes les depositaron. El que podemos ver en la actualidad es el atrio del Templo Medio, pues el atrio del Templo Tardío fue destruido por saqueadores y el paso de los años, desapareciendo casi completamente.

Para su construcción se usaron piedras semi-canteadas (cortadas, pero no pulidas, por lo general de forma irregular) unidas con barro formando celdas que eran rellenadas con bolsas llenas de piedra y tierra hechas con redes de fibras vegetales llamadas «shicras». Los muros externos están enlucidos con un revoque de arcilla de 2 centímetros de grosor como base, dos capas más de 15 milímetros cada una y una final muy pulida de 1 centímetro.

En la Pirámide Principal es el «atrio» de la fase «Templo Medio» la que se aprecia a simple vista. De este recinto Ravines e Isbell excavaron la mitad, la otra mitad está aún enterrada esperando ser estudiada y aportar lo suyo a la historia. El «atrio» del Templo Temprano está debajo de su similar del Templo Medio. Para estudiarlo y conocerlo sería necesario desmontar o destruir al «atrio» del Templo Medio para poder llegar hasta donde se encuentra. Un verdadero dilema para la ciencia.

Los Frisos

Los frisos encontrados en 1959 (como escribimos líneas arriba) y que fueron destruidos poco tiempo después correspondían al Templo Tardío. Una ofrenda depositada durante la última remodelación es una laja de piedra recubierta de yeso sobre la que se pintó la imagen de un dios que Ravines e Isbell encuentran similar al representado en el Lanzón Monolítico de Chavín, ubicado en una galería interna del Templo Viejo de Chavín de Huántar: Por tanto, el Templo Viejo de Chavín (el más antiguo) seria de la misma época que el Templo Tardío de Garagay (el más moderno).

Los frisos (figuras modeladas y pintadas contra un muro) del Templo Medio de Garagay muestran algunas características que siglos más tarde formarán parte del arte representado en Chavín de Huántar, por ello se considera que es desde este lugar que se originó parte del legado, que sumado al de otras regiones del Perú modeló el fenómeno Chavín, conocido también como el Horizonte Temprano (1000 – 200 a.C), cuya influencia se sintió en gran parte del antiguo Perú.

Son dos las representaciones más destacadas, por su estado de conservación, en el atrio de la Pirámide Mayor: «la araña» y el «medallón». Sobre la primera no hay un consenso sobre si representa a algún ser de la naturaleza o es una representación abstracta con muchos atributos. Para el arqueólogo Richard Burger el primer motivo representaría a una araña, pues por forma se le asemeja, y en el antiguo Perú eran tomadas como mensajeras de las lluvias y usadas en rituales propiciatorios en épocas de sequía.

Para pintar estos frisos se usaron pigmentos de origen mineral (aluminio y calcio) usando como agente el sumo de la cactácea llamada San Pedro (Trichocerus pachanoi). Para la aplicación sobre los relieves se utilizaron motas de algodón. Los colores usados fueron el negro, blanco, amarillo, azul grisáceo, rojo y rosado como color de fondo.

Dieta Alimenticia

De sus excavaciones en la Pirámide Principal y el Brazo Derecho, Ravines e Isbell recuperaron 95 kilos de restos de moluscos, representando un aproximado de 8000 ejemplares. Dichos restos fueron hallados como parte de los rellenos constructivos, principalmente. La playa se encuentra a 6 kilómetros de distancia y las 17 especies presentes en Garagay proceden de 3 zonas ecológicas: Fondo arenoso, fondo rocoso (farallones) y fondo pedregoso. Lo que significa que los habitantes de Garagay tenían una dieta marina muy variada. Un caso para destacar es el de una valva de «Choro» (Choromitylus chorus) usada como depósito de pigmentos rojos. En cuanto a la dieta vegetal, los arqueólogos han encontrado restos de maíz, pacay (Inga feuillei), maní (Arachis hypogaea), frejol (phaseolus vulgaris), lúcuma (Lucuma Obovata), calabaza (Cucúrbita pepo) y Zapallo (Cucúrbita máxima).

Conclusiones

Garagay, fue un Centro Ceremonial que sirvió para unificar grupos familiares dispersos en el valle, pero ligados entre sí por lazos invisibles pero muy fuertes de cultura. Desarrollaron una civilización basada en la agricultura como principal fuente de sustento y la pesca / recolección de mariscos como fuente secundaria. Construyeron grandes, elaborados y suntuosos edificios. Estuvieron regidos por un calendario ceremonial que marcaba días festivos fijos en los que los habitantes de este templo requirieron de la participación de toda la población circundante.

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Bibliografía:

https://www.arqueologiadelperu.com.ar/garagay.htm

RAVINES Rogger

1982 sobre la formación de Chavín: imágenes y símbolos. Boletín de Lima. Año 6 No. 35.

1975 Garagay: Un viejo Templo de Los Andes. Textual. Revista del Instituto Nacional de Cultura No 10.